Jueves, 20 de diciembre de 2007
EL CONCUBINATO O UNION DE HECHO

59. ANTECEDENTES HIST?RICOS.? En Roma se admiti?, a la par de iustae nuptiae, el concubinato. Su r?gimen legal no ten?a diferencias realmente sustanciales con el leg?timo matrimonio, tanto m?s cuanto que el usus de m?s de un a?o era una de las formas del casamiento.

S?lo estaba permitido entre p?beres no parientes en grado prohibido; no se pod?a tener m?s de una concubina, ni pod?an tenerla los casados.

En el antiguo Derecho espa?ol la barragan?a fue cuidadosamente legislada no obstante que las Partidas comienzan por declararla pecado mortal. Establecen que la barragana debe ser una sola, que no pueden tomarla los casados, ni los sacerdotes, ni puede serlo la pariente dentro del cuarto grado, ni la cu?ada (Part., IV, T?t. 13). En el t?tulo siguiente se le reconoce a la barragana un derecho sucesorio de una duod?cima parte de los bienes de su concubino, siempre que hubieran tenido un hijo.

60. EL PROBLEMA DE LA UNI?N LIBRE.? En la vida social son frecuentes las uniones m?s o menos estables de hombres y mujeres no casados. A veces duran toda la vida, tienen hijos; los educan; exteriormente se comportan como marido y mujer.

El concubinato es a veces el resultado del ego?smo de quienes no desean contraer lazos permanentes y as? quedar en libertad de cambiar de compa?ero; otras, de que alguno est? legalmente impedido de casarse; otras, finalmente, de la ignorancia o corrupci?n del medio en que viven. Desde el punto de vista sociol?gico, es un hecho grave, en raz?n de la libertad sin l?mites que confiere a los concubinos una situaci?n fuera del Derecho. Esta libertad extrema es incompatible con la seguridad y solidez de la familia que crean. Es contraria al verdadero inter?s de los mismos compa?eros, pues la debilidad del v?nculo permite romperlo con facilidad cuando la pobreza o las enfermedades hacen m?s necesario el sost?n econ?mico y espiritual. Es contraria al inter?s de los hijos, que corren el peligro de ser abandonados materialmente y tambi?n moralmente. Es contraria al inter?s del Estado, puesto que es de temer que la inestabilidad de la uni?n incite a los concubinos a evitar la carga m?s pesada, la de los hijos; la experiencia demuestra que los falsos hogares son menos fecundos que los regulares. Desde el punto de vista moral, el concubinato choca contra el sentimiento ?tico popular; la mujer queda rebajada a la calidad de compa?era, no de esposa, los hijos ser?n naturales o adulterinos, cualquiera sea su calificaci?n legal.

No es extra?o, por tanto, que la ley lo vea con disfavor. Nuestro C?digo, siguiendo un sistema que es casi universal, no legisla sobre el concubinato. No han faltado voces que han levantado su protesta contra tal estado de cosas. Se dice que la ley no puede ignorar el hecho social de la difusi?n del concubinato; eso significa cerrar los ojos a una realidad y con ello nada se remedia; se agrega que es inmoral no proteger de alguna manera a quienes viven una vida regular y se comportan exteriormente como casados; que con nuestro sistema se encubre la conducta inicua de quien seduce a una mujer y, luego de vivir a?os con ella, la deja abandonada a sus propias fuerzas. En Francia, ante el silencio del C?digo Civil, la jurisprudencia ha ido elaborando una serie de medidas que tienden a llenar ese vac?o: quien ha seducido a una mujer bajo promesa de matrimonio o abusando de circunstancias propicias, y m?s tarde la abandona, debe indemnizarla; inclusive se ha llegado a poner a cargo del concubino una obligaci?n natural de subvenir las necesidades futuras de la compa?era, fuera de toda cuesti?n de seducci?n; se admiten la donaciones hechas entre los concubinos, salvo que sean el pretium stupri; se reconoce a la concubina el car?cter de socia de hecho si ha habido aportes a los bienes comunes, como tambi?n el derecho de una remuneraci?n por sus servicios; la mujer tiene una acci?n resarcitoria contra el autor de la muerte de su concubino; finalmente, se ha decidido que las obligaciones contra?das por la mujer para la provisi?n de la casa com?n hacen responsable a su concubino frente a los terceros.

Los autores que propugnan la reglamentaci?n del concubinato se preguntan si no ha llegado el momento de incorporar a nuestra legislaci?n normas similares a ?stas y aun complementar el sistema jur?dico de la instituci?n. Por nuestra parte, pensamos que tal legislaci?n ser?a nefasta. Hemos dicho ya cu?les son los males que engendra el concubinato. ?Hemos de estimularlo, cre?ndole un status jur?dico, reconociendo un seudocasamiento que vendr?a a hacer competencia al leg?timo? Tal soluci?n no s?lo ser?a socialmente disolvente, precipitando la aguda crisis que hoy aflige a la familia, sino que repugna al sentimiento moral argentino. Aun enfocando el problema desde el punto de vista liberal, conviene recordar las atinadas palabras de Josserand: ?No s?lo ser?a extremadamente grave que una instituci?n como el concubinato se alzara frente a la uni?n regular o incluso por encima de ella; no solamente una jurisprudencia que tendiera a ese resultado no se apoyar?a en ninguna preparaci?n de orden t?cnico, sino que todav?a ella ir?a en contra de la voluntad de las partes que han entendido vivir al d?a y eludir todo estatuto matrimonial, aun imperfecto; impondr?a la calidad de contratantes a quienes han querido permanecer como terceros?.

Esto no significa que la ley deba ignorar el concubinato; inclusive es dable hacerle producir ciertos efectos, sobre todo en el campo asistencial; pero, como principio, pensamos, con Planiol-Ripert-Rouast, que la orientaci?n legislativa en esta materia no debe desconocer la existencia de la uni?n libre, sino combatirla. As?, por ejemplo ?agregan aquellos autores? pueden ser aceptadas sin vacilaci?n medidas de orden fiscal que equilibren el peso de los impuestos sobre los hogares falsos y los verdaderos y aun que graven m?s a los primeros; o bien las normas destinadas a proteger a terceros, confiados en la situaci?n aparente de familia.

61.? Que no es muy conveniente estimular la uni?n libre lo ha demostrado el experimento ruso. All? se implant? el casamiento y el divorcio de hecho, es decir, el amor libre. Pero hubo que dar marcha atr?s; se dispuso primero que aquellos actos deb?an registrarse y, finalmente, se estableci? el casamiento formal y el divorcio declarado judicialmente.

Con un fundamento muy diverso, Cuba, Guatemala, Bolivia y Panam? han conferido al concubinato, dentro de ciertas condiciones y duraci?n, la categor?a legal de matrimonio. La Constituci?n de Cuba establece que los tribunales determinar?n los casos en que, por razones de equidad, la uni?n entre personas con capacidad legal para contraer matrimonio sea equiparada, por su estabilidad y singularidad, al matrimonio civil (art. 43, ap. 6), disposici?n seguida casi a la letra por la Constituci?n guatemalteca (art. 74, 2? parte). En Bolivia se exige por lo menos dos a?os de convivencia o el nacimiento de un hijo, adem?s de estar capacitados legalmente para contraer matrimonio (art. 131, 2? parte, de la Constituci?n). En Panam? se exige una convivencia de diez a?os (Constituci?n, art. 56). En el fondo, es el usus romano, revivido.

El prop?sito del legislador no ha sido, como fuera en Rusia, implantar el amor libre. Pero aquellos pa?ses deb?an afrontar el problema de una vasta poblaci?n ind?gena o de condiciones inferiores de vida, entre las cuales el concubinato es la forma normal de uni?n. Se quiso dignificar esas uniones, darles estabilidad y legalidad, resolver el problema de los hijos. Aun as? inspiradas, estas leyes nos parecen profundamente err?neas. Los pueblos no se moralizan ni se estimula el mejoramiento de las costumbres elevando el concubinato a la categor?a de matrimonio. Eso es actuar sobre el efecto y no sobre las causas. Es necesaria la acci?n social del Estado, la elevaci?n econ?mica del nivel de vida, atacar la ignorancia creando escuelas. Sin contar con que el concubinato no es un problema de ignorancia ?salto casos extremos? sino de moral. La gente m?s humilde tiene plena conciencia del significado del matrimonio. Es en las clases o ambientes moralmente degradados en donde la uni?n libre prolifera.

Finalmente, cabe recordar la singular instituci?n del common law marriage, vigente en muchos de los Estados de Norteam?rica. Basta para contraerlo la convivencia en casa com?n, siempre que ambos se den p?blicamente tratamiento de marido y mujer.

62. EFECTOS JUR?DICOS DEL CONCUBINATO.? Que el concubinato debe ser combatido no significa que no produzca algunos efectos jur?dicos; en los ?ltimos a?os se est? advirtiendo una tendencia a reconocer algunos derechos a los concubinos, particularmente en el terreno asistencial. Veamos cu?les son los efectos m?s importantes, algunos establecidos en la ley, otros reconocidos por la jurisprudencia:

a) El concubinato no autoriza, en principio, a reclamar suma alguna a t?tulo de locaci?n de servicios; pero se ha reconocido ese derecho si las relaciones se iniciaron en una locaci?n de servicio dom?stico, que se transform? m?s tarde en concubinato, o si las peculiaridades del caso lo hicieran equitativo. De cualquier modo, el concubinato no obsta para la existencia de una relaci?n laboral ni impide, por consiguiente, el ejercicio de las acciones correspondientes contra el empleador, inclusive la de despido.

b) El concubinato no hace surgir de por s? una sociedad de hecho ni una presunci?n de que exista y que permita reclamar la mitad de los bienes ingresados al patrimonio del concubinato durante la ?poca de convivencia; pero si se han probado los aportes efectivos de la mujer, entonces hay sociedad de hecho y nace el consiguiente derecho a reclamar la parte correspondiente. Bien entendido que la ayuda y colaboraci?n natural y propia de la condici?n de concubina no basta para considerarla socia del concubino. La justicia de esta soluci?n es obvia, porque lo que fundamenta el reclamo no es el concubinato, sino la existencia real de una sociedad de hecho. En concordancia con este criterio, se ha declarado que en la apreciaci?n de los presuntos hechos societarios realizados por los concubinos, debe adoptarse un criterio riguroso, ya que la relaci?n concubinaria puede crear una apariencia de comunidad de bienes y si no se adopta tal criterio, se puede caer insensiblemente en la admisi?n de una sociedad conyugal.

Probada la sociedad de hecho, la divisi?n de los bienes debe hacerse en proporci?n a los aportes y por partes iguales s?lo en el caso de que uno de los contrayentes hubiera aportado s?lo bienes y el otro trabajo (art. 1780 ) o ambos s?lo su trabajo (art. 1785 ).

c) Las donaciones hechas entre concubinos son nulas, si importan el pago del comercio sexual (pretium stupri) o si favorecen la uni?n o implican el pago del rompimiento. Aun en esta ?ltima hip?tesis a inmoralidad del acto es evidente, no tanto de parte de quien paga para romper un v?nculo il?cito, sino de quien se presenta ante los tribunales reclamando el precio exigido al concubino para permitirle reanudar su vida normal. Pero si la donaci?n no es el pretium stupri o el de la ruptura, si por el contrario, responde a un sentimiento de afecto, es perfectamente v?lida. Ha dejado ya de tener vigencia el viejo principio del Derecho franc?s, don de concubin ? concubin non vaut, pues si el concubinato en s? es inmoral, no lo es una donaci?n inspirada, en la gratitud o el amor. Sin embargo, aun en este caso ser? il?cita la donaci?n que se hace a la concubina en perjuicio de la esposa y el hijo, eventuales herederos, aunque no se afecte su leg?tima.

Claro es que si el concubino que pag? un precio para romper el concubinato, pretende reclamar la devoluci?n de lo pagado invocando la inmoralidad de la causa de la donaci?n, su pretensi?n debe ser desestimada porque ello ser?a ir contra sus propios actos y, adem?s, el pago debe reputarse el cumplimiento de una obligaci?n natural de indemnizaci?n.

d) Se ha reconocido la responsabilidad del concubino frente a los terceros por las provisiones hechas por la mujer para la casa com?n, cuando exteriormente viv?an como matrimonio. Para llegar a esta soluci?n se ha apelado a la idea de un mandato t?cito o a la teor?a de la apariencia. Por la misma raz?n se resolvi? que el concubino deb?a abonar los honorarios del m?dico que llam? para su compa?era, present?ndola como esposa en el domicilio com?n; y se reputaron bien pagados los intereses hechos efectivos en la persona de la concubina del acreedor con conocimiento y aceptaci?n t?cita de ?ste.

e) En un caso se decidi? que la sucesi?n del concubino no pod?a descontar de sumas adeudadas a la compa?era los honorarios del dentista pagados oportunamente por el causante. Se ha declarado asimismo que el concubino tiene derecho a repetir en la sucesi?n de su concubina los gastos funerarios y de ?ltima enfermedad que ?l contrat? con terceros, puesto que cualquier persona puede actuar como gestor.

Un tribunal de Santa Fe ha declarado que la presunci?n derivada de la posesi?n de recibos que acreditan pagos correspondientes a la ?ltima enfermedad y sepelio del causante, en el sentido de que su poseedor los ha pagado con fondos propios, pierde vigencia si quien los exhibe vivi? en concubinato con el causante. Es una tesis discutible, que no puede admitirse como pauta general, sino teniendo en cuenta las circunstancias del caso; particularmente parece injusta con relaci?n a los gastos de sepelio, pues no hay raz?n para presumir que se los hizo con dinero del causante.

f) La regla seg?n la cual el viudo carece de vocaci?n hereditaria si el c?nyuge ha muerto de la misma enfermedad que ten?a al contraer matrimonio y dentro de los treinta d?as de celebrado ?ste, no se aplica al concubino que luego se cas? (art. 3573 , C. Civil, nueva redacci?n). La soluci?n se justifica plenamente, pues lo que la ley ha querido al no reconocer vocaci?n hereditaria al c?nyuge que ha contra?do matrimonio pocos d?as antes del fallecimiento del causante, es impedir el esc?ndalo de los matrimonios hechos en el lecho de enfermo para captar una herencia; en este caso no hay sino la regularizaci?n de una situaci?n anormal, lo que m?s bien debe ser favorecido por la ley en obsequio de la moral.

g) Con relaci?n a la tenencia de dos hijos habidos en matrimonio leg?timo, la conducta moral de los c?nyuges tiene una importancia decisiva. Es frecuente que despu?s de la separaci?n personal, uno de ellos conviva con otra persona; en tales casos, los tribunales suelen preferir al otro c?nyuge para otorgarle la tenencia. En alg?n caso se ha privado de la patria potestad a la madre que vive en concubinato y se ha declarado que no corresponde designar tutora a la abuela en cuya casa vive una hija en concubinato.

h) El concubinato importa ?vida deshonesta? a los efectos de la extinci?n del derecho de las hijas a la pensi?n dejada por su padre, tanto m?s cuanto que no debe fomentarse que para no perder el beneficio, la interesada deje de casarse y abrace la uni?n libre;
i) El decreto 2196/57 extendi? a los concubinos el derecho que las anteriores leyes reconoc?an a los miembros de la familia de continuar en la locaci?n a la muerte del locatario. El art. 3, inc. 2, reconoci? tal beneficio ?a los que tuvieran o tengan con el inquilino o subinquilino trato familiar?. Es un eufemismo empleado para no nombrar el concubinato. La soluci?n pas? a las sucesivas leyes de pr?rroga, y a la ley 23091 (art. 9) ahora vigente.

j) Un viejo fallo de los tribunales de la Capital declar? que el ocultamiento de un concubinato anterior es una omisi?n dolosa que anula el matrimonio, conclusi?n que estamos muy lejos de compartir, y que creemos que ha de sentar jurisprudencia.

k) Recordemos tambi?n un efecto de orden penal: para que el adulterio del marido sea punible es preciso que viva en concubinato (art. 118 , C. Penal).

l) La ley 23570 reconoci? el derecho de la concubina a la pensi?n en los siguientes casos: 1) si el causante fuera soltero, viudo, separado legalmente o divorciado o hubiera tenido descendencia reconocida, se exige haber convivido en aparente matrimonio durante un per?odo m?nimo de dos a?os inmediatos anterior al deceso; 2) si el causante estuviere separado de hecho de su c?nyuge, se exige un per?odo m?nimo de convivencia de cinco a?os. El o la concubina excluir? al c?nyuge sup?rstite de la pensi?n, salvo si el causante hubiera estado contribuyendo al pago de los alimentos o ?stos los hubiera peticionado en vida o el sup?rstite se hallase separado por culpa del causante. En este supuesto, el beneficio se otorgar? a ambos por partes iguales (art. 1? ). La convivencia en aparente matrimonio puede probarse por cualquier medio, pero en ning?n caso podr? limitarse exclusivamente a la prueba testimonial, salvo que las excepcionales condiciones socio-culturales y el lugar de residencia de los interesados aconsejaran apartarse de la limitaci?n precedente (art. 50 <>).

Semejante derecho ha sido reconocido a la concubina por diversas leyes provinciales y ordenanzas municipales (ley 7837 <>de Santa Fe; ley 5846 <>de C?rdoba; leyes 3295 <>y 3328 <>de Corrientes; ordenanza 27944/1973 de la Capital Federal; ordenanza 47532/1983 de Rosario; etc.).

Pero salvo disposici?n legal expresa, la concubina no puede ser equiparada a la viuda a los efectos del otorgamiento de la pensi?n.

Y hay que tener en cuenta que la Corte Suprema ha declarado re?ida con el orden p?blico argentino la ordenanza 27944 de la Municipalidad de Buenos Aires que equipara lisa y llanamente la concubina a la viuda, otorg?ndoles a cada una de ellas el 50% de la pensi?n.

m) El concubinato de la madre con el presunto padre durante la ?poca de la concepci?n, har? presumir su paternidad, salvo prueba en contrario (art. 257 , C. Civil).

n) La concubina del propietario de un inmueble puede ser desalojada por ?ste como intrusa

?) La ley 20774 concede indemnizaci?n por muerte del trabajador a la mujer que hubiera vivido en aparente matrimonio durante dos a?os (art. 269 <>). Igualmente reconoce derecho a la licencia de tres d?as por la muerte del c?nyuge o de la persona con quien hubiera vivido en matrimonio aparente (art. 172 <>).

o) En cuanto al derecho de la concubina a reclamar indemnizaci?n de da?os y perjuicios por la muerte de su concubino, es cuesti?n controvertida, pero la jurisprudencia hoy predominante le reconoce este derecho siempre que ella pruebe da?os serios y ciertos; se exige generalmente la prueba de una larga convivencia y de que ella v?a de los alimentos y recursos que le proporcionaba el muerto. A veces se ha tomado en consideraci?n que los concubinos hab?an tenido hijos comunes. Vale decir, que el solo concubinato no hacer nacer de por s? el derecho a la indemnizaci?n, sino que es necesario, como dijimos, que se prueben da?os graves. Pero la indemnizaci?n s?lo puede alcanzar a los da?os materiales; los concubinos no tienen acci?n para reclamar da?os morales por la muerte de su compa?ero, dado que seg?n lo prescribe expresamente el art. 1078 , esa acci?n s?lo la tienen los herederos forzosos del muerto.

ESTE MATERIAL FUE TOMADO DEL TRATADO DE DERECHO CIVIL ARGENTINO DE GUILLERMO BORDA

Tags: MATERIAL DE CONSULTA

Publicado por ELMAGOAZ @ 4:27 AM  | DERECHO CIVIL
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Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 23 de agosto de 2008 | 1:39 AM
esperemos y sigan ayudandonos a los ciudadanos
Publicado por Invitado
Domingo, 26 de octubre de 2008 | 12:55 AM
quiero ponerme en contacto con la abogada que hace este tipo de cosa
Publicado por Invitado
Lunes, 01 de junio de 2009 | 2:08 AM
Es tiempo de eliminar el concepto del concubinato de la legislaci?n latinoamericana.
A mi juicio es un peligro, confunde a la opini?n p?blica y crea todo menos seguridad jur?dica.
Hoy en d?a por ejemplo una mujer se casa con todo gusto - si puede confiar. Si no se casa, es por protegerse a si misma o por no sentirse segura.
Es decir que es obvio que una persona con sentido com?n tiene que sentirse atropellada si se le quiere imponer un contrato de matrimonio sin que ?sta haya expresado su voluntad al respecto.
El concubinato sencillamente se presta a abusar de una mujer - si el hombre no quiere trabajar y responder por su vida, sencillamente vive de sus familiares, de hacer negociados o de lo que fuere y, de paso, se declara "concubino", aparenta ser "buen esposo", mientras "su"mujer se desvive trabajando para tener un futuro, no se da ning?n gusto... y luego el supuesto concubino reclama sus supuestos derechos, tras haber tenido sexo, compa??a, la imagen y de todo gratis.
Publicado por Invitado
S?bado, 27 de junio de 2009 | 2:44 AM
HOLA SOY CONCUBINA HACE VEINTE A?OS Y ADEMAS TRABAJO A FULL EN EL NEGOCIO DE MI PAREJA, MANEJO TODA LA ADMINISTRACION , EL COMPRO MUCHOS BIENES Y TODOS A SU NOMBRE, ES SOLTERO, NO TENEMOS HIJOS, TENGO DERECHOS O NO?????????????GRACIAS SUSANITA.....
Publicado por MARIA
Lunes, 13 de julio de 2009 | 7:48 PM
SOY CONCUBINA HACE 24 A?OS.SIEMPRE TRABAJ?, APOT? EN MI SUPUESTA CASA DESDE ABONAR SUELDOS ,HASTA PAGAR MIS PROPIAS NECESIDADES. ME OCUP? DE SUS PADRES.SOY ABUSADA PSICOLOGICAMENTE. HE INTENTADO SEPARARME EN BUENOS T?RMINOS, M?S SEG?N ABOGADOS NO ME CORRESPONDE NADA,SOLO UNA PENSI?N.MUCHAS MUJERES ESTAMOS EN LA MISMA POSICI?N.QUE PODEMOS HACER??.
Publicado por noelia
Martes, 21 de septiembre de 2010 | 4:24 AM

se debería hacer algo para cambiar esto, yo hace 6 años que vivo con mi pareja y el no se quiere casar y yo no puedo obligarlo hacerlo tampoco porque el tiene derecho a elegir, pero cada tanto tenemos problemas y es duro para una persona querer separarse y ver como se pierde todo lo que logro con su esfuerzo para formar su hogar. pienso que ya es hora de que se nos reconozca para que podamos tener derechos sobre nuestras cosas,tambien uno a veces elige no casarse porque en el registro civil te cobran bastante caro para hacerlo y no debería ser asi.garcias

Publicado por Andy
S?bado, 30 de abril de 2011 | 2:37 PM

Hola !!! me gustaria iniciar un debate con perfil psicológico!!! que les parece a ustedes dde las persona que conviven con otra y no quieren casrse?? a que le tienen miedo?? que les pasará por la cabeza?? desde ya sabemos que  legalmente ,estar en concubunato es como estar solo/a se reconoce apenas un porcentaje infimo a lo que se debiera ..las leyes deben cambiar ...pero ante esta legislación se esta desamparado / practicamente!!! que hacer con los que estamos en concubinato y no hay manera de llegar al matrimonio por que no hay consentimiento de ambos...sino simplemente estar así???

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011 | 2:16 AM

Hola !!   QUISIERA SABER QUE DERECHOS TIENE UNA MUJER QUE VIVIO COMO CONCUVINA  DURANTE 21 AÑOS EN EL MISMO DOMICILIO Y ABIENDO REALIZADO TODOS LOS TRAMITES DE CASAMIENTO EN CONFORMIDAD DE EL HOMBRE Y DE SUS HIJOS , CON FECHA DE CASAMIENTO Y POSTERGADA POR ORIBLEMAS BUROCRATICOS ,

Y EN DIFINITIVA NO PODER CONCRETALO POR LA MUERTE EN UN ACCIDENTE DEL HOMBRE ,

GRACIAS !!

Publicado por Invitado
Viernes, 08 de julio de 2011 | 2:28 AM

TA BIEN YO QE SESonrisa AGUANTE LA UNION LIBREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEFlash

Publicado por Invitado
Jueves, 18 de agosto de 2011 | 5:51 PM

hola quisiera saber que derechos tengo como concubino

tengo 1 año y 8 meses ahora estoy separado por mutuo acuerdo

entre los dos y quiero cacbar esta relacion este es mi correo

[email protected]

Publicado por Invitado
Jueves, 27 de octubre de 2011 | 12:06 AM

Hola, legalice mi concubinato hace años pero luego nos separamos. Actualmente me quiero volver a casar, es necesario anular el concubinato anterior para poder casarme con otra persona? Les dejo mi [email protected]  Contestenme por favor lo antes posible.

El tramite se llevó a cabo en el partido de la costa de la provincia de Bs As - Argentina.

 

Gracias.

Publicado por Invitado
S?bado, 07 de enero de 2012 | 2:38 AM

Hola estoy en concubinato 6 años, esto por que a mi pareja no le dan el divorcio, su ex se las arregla con apelaciones y ya estoy cansada pero lo que mas me preocupa es el bien estar de mi hijo ya que ella tiene dos; sera que ellos tienen mas derecho atodo y lo que hacemos en nuestro hogar no los pueden quitar? necesito ayuda por fa respondanme

Publicado por Invitado
Domingo, 18 de marzo de 2012 | 6:24 AM

HOLA,MI PAREJA NO SE QUIERE CASAR PARA Q EL DIA Q NOS SEPAREMOS NO M CORREPONDA NADA

Publicado por ADE
Mi?rcoles, 28 de marzo de 2012 | 9:29 PM

HOLA! VIVO EN PAREJA HACE MAS DE QUINCE AÑOS, TODO LO QUE TENEMOS LO HICIMOS JUNTOS

 NO TENEMOS HIJOS EN COMUN   SI NOS LLEGARAMOS A SEPARAR , CUALES SERIAN LOS DERECHOS MIOS ?

Publicado por yoryi
Martes, 31 de julio de 2012 | 12:39 AM

hola pregunto mi cuñado estuvo viviendo 12 años con una persona que despues fallecio no tenian concuvinato legal quisiera saber si el igual tiene derechos sobre los bienes de la fallecida como por ejemplo una casa donde ellos vivian  

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 23 de enero de 2013 | 12:24 AM

hola, viví en concubinato casi doce años mi pareja falleció y hoy quiero cobrar lo que por ley le correspondía como trabajador y me piden que presente un acta de defunción donde aparezca mi nombre como conyuge y que en su estado civil diga otros acudí al registro civil que me corresponde y me dicen que este tramite que solicito no existe pues la ley solo reconoce el estado civil casado o soltero por lo tanto no puedo reclamar los derechos es cierto o hay otras opciones porque el juez de mi municipio me otorgo la constancia de unión libre y no quieren aceptarla como documento oficial